Comunicación responsable. Cómo combatir las “fake news” en tiempos de Coronavirus

Las noticias falsas no son nuevas, ya en la antigüedad existían las guerras de la información y estas fueron mutando hasta la actualidad. En el último siglo, sin embargo, la proliferación de nuevas tecnologías y herramientas ha hecho mucho más simple la creación de contenidos falsos y, sobre todo, facilitado la propagación de información no verificada.

Esta tendencia se intensifica en momentos donde hay vacíos de información o se viven situaciones de alta incertidumbre en la sociedad. Este es el caso del momento que atraviesa al mundo actualmente con el nuevo virus COVID-19.

Ante este panorama son muchas las “fake news” que vienen difundiendo al respecto, desde los orígenes del virus, métodos caseros para atacar la enfermedad, cifras falsas y diversas teorías conspirativas. Ahora, ¿qué podemos hacer para enfrentar la propagación de este tipo de noticias y, especialmente, para no hacerse eco de las mismas y promover una comunicación responsable?

Lo primero es siempre verificar de dónde proviene la noticia y chequear si es la fuente primaria de información. En el caso del Coronavirus, la Organización Mundial de la Salud y el Ministerio de Salud de cada país son los entes gubernamentales que tienen la información oficial y a los que se debe consultar en primera instancia.

Indagar el origen de la noticia también es de utilidad para saber si lo que se está compartiendo es una réplica de otro medio, es contenido propio o se deriva de algún contenido oficial. En este sentido, es importante tener en cuenta las URL y el dominio de la página que se esté consultando para así chequear su autenticidad. Muchas veces se crea contenido falso en nombre de organismos oficiales, por eso resulta fundamental conocer cuáles son las vías de comunicación que utilizan las autoridades oficiales.

Más allá de consultar los medios oficiales, resulta clave contrastar la información con al menos tres fuentes y detenerse a pensar si los mensajes recibidos por mensajería instantánea o redes sociales son verdaderos. Por eso, antes de compartir cualquier información es importante su verificación y, ante la duda, es mejor no hacerse eco.

Otros tips que sería recomendable tener en cuenta son: leer siempre el cuerpo de texto de la noticia y verificar que esté bien escrito, no compartir exclusivamente una nota por el titular y así evitar los “ciberanzuelos” que buscan, con titulares amarillistas, la mayor cantidad de cliks.

Además de lo que podemos hacer todos como ciudadanos, también se han tomado acciones desde empresas y trasnacionales cuyas plataformas alojan información. Este es el caso de Google, Microsoft, Facebook y Twitter, quienes se sumaron en una acción conjunta para el combate de la circulación de gran cantidad de informaciones falsas y sin verificar.

A su vez, la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp -una de las mayores fuentes para la transmisión de noticias falsas sobre el COVID-19- hizo una donación de un millón de dólares a la Red Internacional de Verificación de Contenido para la Coronavirus Fact Alliance, de la que ya forman parte más de 100 organizaciones de 45 países diferentes, con el objetivo de controlar la información emitida.

En este contexto, resulta fundamental que organizaciones, medios de comunicación y población general se unan para compartir información de forma consciente y así promover una comunicación responsable. El cuidado no pasa solamente por el cuerpo sino también por la mente, no hacer eco de noticias falsas evita cuadros de estrés y ansiedad. Cuidémonos entre todos y todas, compartir información verificada es parte de ello.

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